Ahora que el año acaba es momento de ponemos serios con nosotros mismos y hacer una lista de buenos propósitos para el nuevo año. Pero no hace falta hacer una larga lista, basta con tener uno bien claro e ir a por él. Dejar de Fumar es un muy buen propósito, quizá uno de los mejores regalos que puedas hacerte. Tu cuerpo te lo agradecerá inmediatamente premiándote con un rejuvenecimiento express, recuperando el olfato y el gusto. Y no digamos el bolsillo. Si la salud no te parece lo suficientemente motivadora para dejar de fumar, suma  lo que podrías hacer con el dinero que te gastas en cada cajetilla. A lo mejor la Nochevieja del 2017 la pasas en un crucero por el Caribe ;).

Una de las cuestiones que desanima a quien se plantea el reto de dejar de fumar es la posibilidad de ganar peso en tiempo record. No hay duda de que dejar de fumar genera ansiedad. El cuerpo habituado a la nicotina reclama su dosis y al negársela se desencadena una ansiedad propia de la abstinencia. Comer es uno de los caminos fáciles para calmar el nerviosismo, principalmente ingiriendo alimentos saturados de azúcar, lo que lleva inevitablemente a ganar peso. ¿Cómo evitarlo?. Con un poco de disciplina y adoptando hábitos sencillos y saludables que te ayuden a pasar el síndrome de abstinencia  y que resultan muy rentables a todos los niveles.

El primer paso es tomar la decisión con una mentalidad positiva. Decidida y alejando los temores de que será una tarea sinuosa y terrible. De la segunda parte se encarga nuestra nutricionista Laura Santamaría, quien ha trazado las líneas básicas para que tu alimentación evite sumar kilos a la báscula.

Dejar de fumar, consejos nutricionales para no engordar

10 consejos para evitar engordar al dejar de Fumar

  1. Durante una temporada olvídate de tomar alcohol o estimulantes como el té, el café o las bebidas de cola. No ayudan a combatir la ansiedad si no todo lo contrario.
  2. Tampoco deberías acercarte a la bollería, pastelería y repostería. Cámbialo por fruta fresca a cualquier hora y si tienes necesidad de picar, las nueces o los caramelos sin azúcar ayudaran a controlar la compulsión, aportan pocas calorías y hacen que te olvides del pitillo. No caigas en la tentación de las tortitas de maíz o de arroz, contienen sal y aunque parezca que no, estimulan el apetito.
  3. Lo ideal es que optes por alimentos que te aporten antioxidantes, carezcan de grasas y favorezcan el funcionamiento del sistema nervioso.
  4. Dedica el tiempo necesario a las comidas y come con calma, sentada en la mesa y masticando despacio. Es esencial para una buena digestión
  5. Desayuna lácteos. Leche desnatada, yogures desnatados y quesos poco curados. Acompáñalos con cereales, son una excelente fuente de hidratos de carbono de absorción lenta que también ayudan a liberar el azúcar lentamente, favoreciendo de esta manera la sensación de saciedad.
  6. Para el almuerzo escoge las carnes menos grasas y tómalas a la plancha.
  7. Para la cena opta por pescado tanto el blanco como el azul. Éste último es más rico en ácidos grasos omega 3, que desempeñan un papel fundamental en el sistema inmune y en el sistema nervioso.
  8. Incorpora a alguna de tus comidas huevos porque aportarán vitamina B, necesaria para compensar el gasto de estas vitaminas que produce el estrés, consecuencia a veces de la ansiedad.
  9. El agua es un potente aliado. Si lo recomendable es beber alrededor de litro y medio de agua diario, en condiciones de estrés beber un vaso de agua te asegura calmar la ansiedad, además de mantener el nivel de hidratación y eliminar toda la toxicidad acumulada en el cuerpo. Sustituye el hábito del cigarro en la mano por el del vaso de agua o zumo es mil veces más saludable.
  10. Pero el hábito más rentable que vas a encontrar es el ejercicio físico o el deporte porque, además de reponer la forma física, liberarás endorfinas,  la hormona de la felicidad que frena en seco la ansiedad que genera la falta de nicotina. La liberación de endorfinas es directamente proporcional al nivel del esfuerzo y a la duración del mismo, por ese motivo correr durante 30 minutos, andar una hora a buen ritmo, o realizar cualquier esfuerzo físico de cierta intensidad nos reportara satisfacción y bienestar.

Ve caminando al trabajo, olvídate del ascensor por una temporada, disfruta del placer de pasear y realiza ejercicios respiratorios al comenzar el día y al acabarlo. Rutinas que producen pequeñas satisfacciones que se irán magnificando a medida que compruebes los efectos que el abandono del tabaco deja en el cuerpo… y en el bolsillo.