El colágeno es una proteína natural que estructura la piel; funciona como una malla que cohesiona las células de la dermis, aportando un aspecto terso y saludable. Es también la responsable de mantener la resistencia y la elasticidad de huesos y cartílago, así como del tejido que protege los órganos. El envejecimiento y degradación de los tejidos aumenta el riesgo de padecer osteoporosis o artrosis, de manera que prevenir la pérdida de colágeno es más una cuestión de salud que de belleza, realmente.

Si bien la pérdida de colágeno es más notable a partir de la menopausia, lo cierto es que desde los 25 a los 30 años comenzamos un lento deterioro que apenas notamos, pero que el estrés y la exposición acumulativa a los rayos ultravioleta van haciendo cada vez más visible. Los hábitos de vida y nuestra alimentación a partir de ese momento van a determinar la pérdida de colágeno. Cuanto mejor nos cuidemos en edades tempranas, mejor podremos combatir el envejecimiento de la piel madura. ¿Cómo conseguirlo?

Hábitos alimenticios para reparar el colágeno

mix de bayasDejando aparte los productos preparados con colágeno (barritas, batidos y cremas), o los suplementos de colágeno hidrolizado puro, hay una serie de alimentos que estimulan la producción de esta proteína y deben estar incluidos en una dieta saludable. Los frutos rojos, por ejemplo, contienen antocianidinas, compuestos vegetales que ayudan a prevenir la pérdida de tejido conectivo y de colágeno.

Las ciruelas moradas, en concreto, ejercen una acción regeneradora y antioxidante que refuerza el tejido cutáneo. Las nueces estimulan la producción de colágeno gracias a su alto contenido en vitamina E, que ayuda a que la piel se mantenga tersa y firme.

Los huevos, carnes magras, lácteos bajos en grasas, pescados y leguminosas como los cacahuetes, contienen proteínas y aminoácidos como la keratina, la lisina y prolina, que favorecen la formación de los tejidos y previenen la flacidez. Las granadas, el kiwi, el brécol y la espinaca son potentes antioxidantes que frenan el envejecimiento celular.  Además, se puede recurrir a alimentos ricos en ácidos grasos Omega-3, Omega-6 y Omega-9, como el atún, el salmón, las castañas o las almendras.

Hábitos a adoptar

  • Proteger la piel expuesta al sol con cremas foto protectoras en invierno y en verano. El sol envejece la piel y su acción directa sin protección puede dar lugar  a la aparición de manchas.
  • Hacer ejercicio de manera regular,  que nos haga sudar, para favorecer la circulación sanguínea, la oxigenación y la correcta transpiración con la que eliminamos toxinas.
  • Descansar entre 7 y 8 horas en un ambiente tranquilo con la temperatura adecuada y libre de aparatos electrónicos (cargadores, televisiones, teléfonos…).
  • Beber al menos litro y medio de agua diario: una correcta hidratación interior se nota, y mucho, en el exterior.
  • Utilizar una buena crema hidratante por la mañana y una crema nutritiva por la noche, cuando el cuerpo trabaja para regenerarse.
  • Existen tratamientos médico estéticos para estimular la formación de colágeno, que lograrán mantener una piel sana durante más tiempo.

Hábitos a evitar

  • EstresDietas drásticas, sobre todo aquellas que dejan de lado las proteínas, porque impedirán que se sinteticen proteínas más complejas como el colágeno.
  • Consumo de azúcares blancos refinados. Pueden ser sustituidos por edulcorantes naturales como la miel.
  • Tabaco. Deja depósitos en la piel agrediéndola, dañando los pulmones y dificultando la correcta absorción del oxigeno.
  • Estrés.  Acelera el envejecimiento de todo el cuerpo; destruye el colágeno y facilita el camino para las arrugas de expresión