Durante el embarazo modificamos nuestros hábitos con el fin de cuidarnos más a nosotras mismas y al bebé que está en camino. Hábitos saludables que podemos extender también al cuidado de nuestro cuerpo de manera que esas variaciones, que están por llegar, no dejen huellas en forma de estrías o sobrepeso. La prevención, como siempre, es importantísima y cuanto antes mejor. Durante nueve meses el cuerpo sufre gran variedad de cambios invisibles y visibles, pero a partir del quinto mes de gestación es cuando el abdomen comienza a expandirse hasta llegar a aumentar 10 veces su tamaño habitual gracias, entre otras cosas, a la elasticidad de la piel. Es en este momento cuando aumenta el riesgo de aparición de las temidas estrías.

Las estrías son cicatrices que dejan las fibras de colágeno y elastina de la dermis cuando se rompen, debido a un estiramiento rápido de la piel, bien porque hay una subida de peso o de volumen. En el embarazo el efecto se multiplica porque hay un aumento de peso y de tamaño notable en apenas cinco meses. Pero, cómo podemos proteger el cuerpo de la revolución que supone la gestación y que precauciones adoptar para evitarlas.

Tips que te ayudarán a prevenir las estrías durante el embarazo

Para evitar las estrías hay que proteger y reforzar la elasticidad de la piel lo mismo que prevenimos las subidas de glucosa o los déficit de vitaminas. Es una tarea sencilla donde la que la constancia va a ser fundamental para impedir que aparezcan.

1.- Bebe agua, hidratar la piel es bueno siempre, pero en estos momentos en los que necesita ser más dúctil y flexible es imprescindible. Ocho vasos diarios de agua, infusiones o zumos son suficientes.

2.- Utiliza una buena crema especializada en la prevención de estrías que fortalezcan la elastina. Mejor sin retinol, sobre todo si estás dando pecho porque puede resultar tóxico. Aplícate la crema cada día en las zonas de mayor riesgo como la tripa y el pecho, dos veces mejor que una. No dejes de utilizarla después del parto, continúa hasta que notes que la piel vuelve a esta tonificada y la musculatura abdominal ha vuelto a su sitio.

3.- Haz una dieta saludable para el bebe y para ti. Come espinacas, arándanos, fresas y verduras frescas que ayuden a nutrir la piel. Las nueces, los aguacates o el brócoli contienen grandes dosis de vitamina E que protege las células de la membrana de la piel, mientras que aquellas frutas y verduras ricas en vitamina A van a ayudar a reparar los tejidos. Incluye también alimentos ricos en Omega-3 como el pescado, que refuerzan la epidermis y frenan su deterioro.

4.- Controla el peso, un embarazo no debería provocar una subida de peso superior a 15 kilos porque deriva en todo tipo de inconvenientes para la gestación. Lo sensato es ganar peso gradualmente y quitarse de la cabeza que se come por dos. Una subida de peso rápida y voluminosa provocara estrías no sólo en la tripa sino también en las caderas, muslos y brazos. Por el contrario, seguir los consejos del ginecólogo o la matrona en cuanto a alimentación aumenta las posibilidades de terminar indemne.

5.- Haz ejercicio. Pasea o nada en la medida que tu cuerpo acepte la actividad física. Es bueno para el embarazo, para el bebe y para que tu cuerpo y tu piel se recuperen y vuelvan al punto de origen en un tiempo record. Si el ejercicio es al aire libre no te olvides la protección del sol. Los cambios hormonales de esta etapa favorecen que surjan manchas en la piel que el sol potencia, sobre todo en la cara.

Si alguna vez te has preguntado por qué las famosas tienen esas recuperaciones tan rápidas después de un parto, sobre estas líneas tienes la respuesta. No existen los milagros, solo la perseverancia en unos cuidados básicos que nunca te pongan en riesgo, ni a ti ni a tu bebe.