Aunque aún queda  lejos el verano y la necesidad de lucir palmito, es tiempo de ir preparándose para estar a tono. En este punto, los brazos van a ser lo primero que expongamos al calor primaveral y qué mejor que estén convenientemente tonificados. Algo muy fácil de conseguir a poco constantes que seamos.

Los brazos son una parte de cuerpo que conviene trabajar expresamente porque sus músculos no están en el paquete que ponemos en marcha cuando corremos, al caminar o cuando hacemos los movimientos más repetidos del día. También son la parte del cuerpo que más exhibimos. Aunque la flacidez del tríceps puede parecer muy escandalosa, los malignamente llamados “brazos de murciélago”, son un enemigo muy pequeño si los ejercitamos un poquito cada día.

No es necesario hacer todos los ejercicios sugeridos, basta que escojas aquellos con los que más cómoda te sientas y que al realizarlos notes que los brazos soportan la tensión del esfuerzo. Lo más importante es ser constante y hacerlos un poco cada día o días alternos y en un plazo medio de tiempo notarás los resultados.

Los brazos

Antes de ponernos a hacer pesas, primero hay que planificarse. No queremos adquirir la musculatura de “Terminator”, ni siquiera aproximarnos a los brazos de bailarina del “Cisne Negro”. El objetivo es tonificar y recuperar la armonía del brazo y para ello no hay que machacarse con las pesas. Unos ejercicios básicos, estiramientos y unas pequeñas pesas son suficientes.

Estos ejercicios hay que repetirlos tres veces unos seis segundos cada uno (no te olvides de calentar antes):

  1. Con las palmas de la mano en la nuca, llevar los codos hacia atrás
  2. En la misma posición, llevar el interior del codo hacia el otro brazo. Para ello nos ayudamos con la mano libre, hasta que notemos el músculo estirado.
  3. Palmas de la mano hacia adelante hacia arriba, y con una mano empujamos la otra hacia abajo.

Los tríceps

Son los músculos detrás de los bíceps, una zona que si no es entrenada específicamente se afloja con rapidez y facilidad.

  1. Coge una pesa de medio kilo. Con la mano derecha y elévala por encima de la cabeza. Una vez arriba bájala tratando de llevarla hacia la espalda y luego arriba nuevamente. Repite de diez a doce veces haciendo cuatro series con cada brazo.
  2. Con la misma pesa, lleva el brazo hacia atrás y desde la altura de la cintura, eleva el antebrazo y desciende. Al igual que en caso anterior, repite el ejercicio una decena de veces alterando los dos brazos y realiza cuatro series.

ejercicio brazos

  1. De pie o sobre una colchoneta, con las rodillas dobladas y el cuerpo un poco hacia adelante, con una pesa en cada mano. Doblamos el codo derecho al costado de nuestro cuerpo y paralelamente lo llevamos hacia atrás, con el brazo bien estirado y la palma de la mano mirando el techo. Giramos de nuevo y volvemos a la posición inicial. Repetir en cuatro series de diez con cada brazo.
  2.  Si estas en forma y te atreves, el ejercicio más efectivo sin duda son las flexiones con manos en triángulo. Es decir, las flexiones en las que apoyamos las manos en el suelo formando esta figura geométrica juntando ambos pulgares y los índices. No es sencillo pero es muy completo porque, además de los brazos, trabajas los abdominales.

Bíceps

Al igual que lo dicho en los ejercicios de tríceps, repite los cada uno en cuatro series de diez o doce movimientos completos. Recuerda que después de realizar cualquier esfuerzo muscular es fundamental estirar la zona trabajada de la misma manera que antes de empezar y así evitaremos lesiones dolorosas.

  1. Siéntate en un banco y abre ligeramente las piernas, coge una pesa con la palma de la mano mirando hacia arriba y el codo apoyado en el muslo del mismo lado y flexiona el codo y sube el antebrazo, manteniendo la palma de la mano siempre mirando hacia arriba y vuelve al inicio.
  2.  Con una pesa o mancuerna en cada mano, flexiona y extiende un brazo y el otro alternativamente. La espalda debe esta recta a todo momento.
  3. De pie, coloca las manos en el hombro y sube el codo hasta formar una línea recta. En esa posición, debes subir y bajar lo más rápido que puedas hasta alcanzar unas 30 repeticiones.
  4. De pie, separa las piernas hasta el ancho de los hombros y con una pesa en cada mano y los brazos extendidos a lo largo del cuerpo, con las palmas mirando hacia arriba lleva las pesas hasta tus hombros y bajá los brazos a la postura inicial. Sincroniza el ejercicio con la respiración, inhalar al subir y exhalar al bajar.