Cuando nos decidimos  a hacer un tratamiento de belleza solemos dirigirnos hacia un aspecto concreto de lo que nos preocupa. Si se trata de sobrepeso nos centramos en una dieta y si se trata de grasa localizada nos decidimos por tratamientos más concretos. Los tratamientos que combinan ambas cosas multiplican las garantías de éxito.  Para la mayoría de los casos, nutrición y remodelación corporal con aparatología médica van de la mano.

Para lograr una mayor eficacia en los resultados es recomendable combinar los dos objetivos a través de una dieta personalizada, de acuerdo a la morfología y necesidades del paciente,  y utilizando aparatología  médica adecuada.

No todas las personas que acuden con estos objetivos son personas con sobrepeso, muchos de los casos los presentan quienes teniendo un índice de masa corporal adecuado, tienen grasa localiza en alguna parte de su cuerpo que no consiguen eliminar con dieta ni con ejercicio, como les sucede a algunos deportistas.

Qué hacer       

En este blog siempre incidimos en lo importante que es acudir a un centro médico estético y ponerse en manos de profesionales para realizar cualquier tipo de tratamiento.

En una consulta siempre se va a valorar primero el estado de salud del paciente y su situación física (localización de la celulitis, tipo de grasa….) y con los datos recogidos se diseña el tratamiento y el camino a seguir. Si del estudio se deduce que precisa una dieta, ésta será una dieta proteinada encaminada a reducir la grasa del cuerpo pero sin afectar a la masa muscular.

La dieta proteinada presenta una reducción drástica del consumo de hidratos de carbono y de lípidos, responsables de la formación de los cúmulos grasos y los sustituye por proteína de alto valor biológico. Una dieta que, a medida que va logrando disminuir la grasa, va adaptándose hasta convertirse en un hábito alimenticio saludable para el paciente.

En lo que al uso de la tecnología se refiere, en Ethia se utilizan varios sistemas que ofrecen una respuesta satisfactoria independientemente de cuál sea el problema: eliminar grasa localizada, retención de líquidos o flacidez y celulitis.

 

Aparatología de remodelación corporal

El primero de ellos es el sistema LPG, indicado para reducir volumen en zonas localizadas y combatir la celulitis. Este sistema se basa en un aparato que combina dos rodillos con un succionador, todo con la finalidad de ir moldeando y movilizando los depósitos de grasa, a la vez que va drenando para ir reduciendo los líquidos y las grasas indeseadas.

Con los rodillos del LPG se realizan tres tipos de movimientos sobre el cuerpo, ondulado, en espiga y en forma de ocho, que trabajan los depósitos grasos para disolverlos y evitan roturas capilares y hematomas. Para poder trabajar mejor el cuerpo, la paciente utiliza una malla personalizada que facilita el desplazamiento de los rodillos por las zonas afectadas.

Velashape/Velasmooth: Es un sistema parecido al anterior porque combina la acción de los rodillos y la succión, pero le suma radiofrecuencia de  infrarrojos, que consigue calentar el tejido para que, a la vez que se ablanda y moviliza la grasa, se estimula la producción de colágeno y elastina que mejoran el aspecto de la piel, algo que ayuda mucho a acabar con la piel de naranja y la celulitis.

Ultratone: Un tercer tratamiento con aparatología es el denominado Ultratone. Bajo este título tan futurista nos encontramos un eficiente equipo médico de electro-estimulación corporal, que se utiliza para incrementar el  tensado de los músculos y la reafirmación de tejidos.

Por último, cabe puntualizar que estos tratamientos  se complementan con sesiones de presoterapia, técnica dirigida a drenar del cuerpo el exceso de líquido producido durante los procesos  anteriores.

Tratamiento individualizado según necesidad

Como cada cuerpo es distinto y las necesidades pueden ser variadas, tendrá que ser el médico estético quien diagnostique cuantas son las sesiones necesarias, pero lo que sí podemos afirmar es que los resultados son muy visibles a partir del primer mes.

Pero no hay que olvidar que uno de los objetivos de todo lo anterior es adoptar hábitos saludables con los que mantener los logros. Añadir ejercicio o una actividad física y beber cerca de dos litros de agua diarios, ayudarán a completar los tratamientos en menos tiempo.