La investigación en torno a la medicina estética ha impulsado a esta especialidad que ha acabado por revolucionar los tratamientos y no sólo para mejorarlos, sino también para cambiar el uso que hacemos de ellos.

La medicina estética y plástica ha dado un paso de gigante con la introducción de tecnología específica para estos fines, pasos que la han alejado de los quirófanos al tiempo que la han acercado al gran público.

Los cuidados estéticos han dejado de ser el privilegio de una minoría para ser una cuestión de salud general.

 

Los principales avances estéticos

La primera consecuencia de este avance es que los tratamientos ya no están estandarizados. El paciente acude a la consulta con una inquietud y el profesional médico personalizará el tratamiento en función de sus circunstancias particulares, tanto físicas como genéticas. Esta personalización incrementa la eficacia del trabajo a desarrollar, ya sea un programa de nutrición para perder peso o de rejuvenecimiento facial.

Otra consecuencia es que se han reducido las intervenciones de cirugía plástica con bisturí. Las nuevas técnicas son menos invasivas y, salvo en casos totalmente necesarios, se opta por estimular la regeneración celular más que por recortar y estirar. Esto redunda en cambios físicos menos agresivos y recuperaciones mucho más rápidas.

Como decíamos anteriormente, la medicina estética va más allá de la cirugía plástica y su principal característica es incidir en la calidad de vida de los pacientes. De esta manera los cambios que se obren en el aspecto físico tienen que ir armonizados con el bienestar anímico del quien se someta al tratamiento.

En definitiva, estamos inmersos en una evolución de la metodología  estética donde lo importante es mantener la naturalidad de los resultados, no ser invasivos y facilitar el acceso a dichos tratamientos.

Tratamientos estéticos que se consolidan

Botox: No cae en desuso, al contrario. Es el lifting más popular y que permite el borrado de arrugas sin pasar por el quirófano.

Utiliza un combinado de toxina botulínica y ácido hialurónico que se inyectan en la parte superior de rosto y al ser un relajante muscular, elimina las arrugas de expresión, tanto en la frente como entre las cejas. Con ello rejuvenece la mirada y la expresión de la cara. La duración del efecto puede alargarse hasta seis meses.

Actualmente se miden mucho los tiempos y se personalizan las dosis para que el resultado obtenido sea lo más natural posible.

 

Tratamiento con Plasma: Quizá uno de los más revolucionarios y sin duda, el que va a marcar la senda de futuros tratamientos. Se trata de microinyecciones bajo la piel de plasma sanguíneo obtenido a partir de nuestra propia sangre.

El origen y su composición (plaquetas y proteínas plásmicas) incentiva mejor que nada la regeneración celular y evita cualquier tipo de reacción porque es totalmente compatible con nuestro organismo. No es invasivo y es totalmente indoloro.

Los resultados de mejora de textura de la piel y de luminosidad son inmediatos  y su duración es próxima al trimestre.

Nuevo lifting

Lifting sin cirugía con Láser Icon: La aparatología láser es la tecnología aplicada a la belleza y al rejuvenecimiento.  Este láser fraccionado emite columnas térmicas de alta precisión que inciden directamente en los fibroblastos, células presentes en la dermis y encargadas de producir colágeno y elastina, es decir, las sustancias que mantienen el tono y la textura de la piel y que con la edad vamos perdiendo.

Tras la primera sesión ya se aprecia una mayor tersura del cutis, no obstante dependiendo del tipo de piel y de las lesiones se programarán el número de sesiones necesarias. Pero sus efectos no se quedan en devolver al cutis un aspecto más joven y descansado, sino que es capaz de reducir la apariencia de imperfecciones como cicatrices o marcas de acné.

Está indicado para todo tipo de pieles, masculinas y femeninas, oscuras o claras. La única precaución a tener en cuenta es no exponer la piel al sol dos semanas antes y dos semanas después del tratamiento, es por ello que se recomienda realizar las actuaciones con láser durante los meses del invierno.

Algunos tratamientos estéticos llegaron hace un tiempo

Mesoterapia: Una técnica que ya es tendencia. La elección de la opción más adecuada para nuestro rostro y las condiciones en las que se encuentra va a depender de lo que el especialista estético vea y aconseje, pero las dos opciones que mejor acogida están teniendo son:

Con vitaminas: Se trata de infiltrar bajo la piel un complejo de  vitaminas y ácido hialurónico que hidratan y tonifican la piel de rostro en profundidad. Reduce la flacidez y favorece la regeneración del colágeno y la elastina. Está indicado para todo tipo de pieles y edades

Con acido hialurónico: Las micro-inyecciones de ácido hialurónico incentivan la producción de colágeno. Se atenúan los surcos de la piel y se estimula la elasticidad de la misma, dotando al rostro de luminosidad y tersura.

 La cirugía sin cirugía

Blefaroplastia con PLEXER: Técnica que denominamos de forma figurada “blefaroplastia sin cirugía”, no es estrictamente hablando una blefaroplastia, ya que no hay intervención quirúrgica, sino un avanzado sistema dermatológico que permite corregir la caída del párpado superior, tensándolo y evitando su descolgamiento. Con ello se consigue una mirada más joven, fresca y descansada, incluso parece que los ojos son más grandes y que se aprecia la raya  superior del ojo.

Para ello se utiliza un Láser de Plasma o PLEXER que está especialmente diseñado para eliminar el exceso de piel y tensar la dermis. Funciona a través de la ionización de los gases contenidos en el aire que rodean la piel, de manera que se produce un pequeño espacio eléctrico, como una versión reducida del rayo de una tormenta, y con él se trata esa parte de la piel que da problemas, dejando los alrededores de ella intactos.

 

Este conjunto de tratamientos son los que están marcando el futuro de la medicina estética. De su trasformación para ganar en eficacia y en resultados seguramente hablaremos mucho los próximos años.