Evitar las manchas de la edad que oscurecen la expresión del rostro es una cuestión de acción y de prevención. Acción porque se pueden eliminar cuando aparecen y prevención porque es la mejor manera de no padecerlas.  Dadas las fechas en las que estamos, iniciando el verano, llamar la atención sobre su prevención es una obligación.

Las irregularidades en la piel pueden obedecer a distintos factores, en unos casos surgen por cuestiones genéticas y en otros son respuesta a agresiones medioambientales. La radiación solar incide de tal manera sobre la piel que, aunque su quemadura sea inapreciable, las lesiones aparecen con los años en forma de mancha oscura de diferentes tamaños en aquellas zonas más expuestas. Manos y cara son las partes más afectadas.

¿De qué rayos debemos protegernos?

Radiación UVB: Es quizá la más agresiva. La radiación UVB es la causante de las quemaduras en la piel y su enrojecimiento, también está directamente relacionada con cualquier tipo de cáncer de piel. La única manera de hacerle frente es utilizando productos con Factor de Protección Solar (FPS).

Radiación UVA: Es la responsable del envejecimiento de la piel. Arrugas, manchas y variaciones en la pigmentación son sus signos más visibles, además está detrás de cáncer por melanoma. La evitaremos escogiendo una crema con un buen filtro para UVA  y que vendrá indicado en el artículo que compremos bien  mediante estrellas (debe tener al menos 3) o bien mediante el índice de pigmentación reconocido como PPD. Una crema correcta debe tener en PPD al menos un tercio de lo que indique su factor de protección solar, es decir, si éste es +30 el PPD debe ser como poco 10.

Qué prevenimos:

Lunares: Las manchas más comunes. Se forman por acumulación de melanocitos como respuesta a la acción del sol. No suelen dar más problemas que los estéticos pero es necesario vigilarlos. Sí cambian de tamaño, son irregulares o producen molestias no dudes en acudir inmediatamente al Dermatólogo.

 Pecas: Su parición depende de la genética. Las pieles muy blancas son más sensibles a la exposición al sol,  la aparición de las pecas en las zonas expuestas (brazos, piernas y cara) suele ser muy rápida y muy temprana. Son inofensivas y se pueden tratar.

Melasma: Son manchas oscuras que aparecen en zonas que mantenemos al aire y por acción del sol. Con frecuencia aparecen durante el embarazo, debido a los cambios hormonales o con el uso de algunos anticonceptivos. Ésta es una de las razones por las que se aconseja a las embarazadas protegerse del sol con barreras cosméticas y físicas. Pueden desaparecer durante el invierno y volver en verano.

Vitíligo: Es una enfermedad autoinmune que destruye la pigmentación de la piel y da paso a manchas blanquecinas. Suele aparecer en la zona T de la cara, en las manos y en las piernas.

Melanoma: Es la señal de aparición del cáncer de piel. Es un tumor maligno con la apariencia de un lunar pero con señales que lo delatan: forma irregular, cambios de tamaño, alteraciones en la tonalidad. Es el cáncer más frecuente en nuestro país y está directamente relacionado con la exposición al sol sin protección.

Cómo protegernos de las manchas

-Utilizar en la piel expuesta al sol cremas foto protectoras en invierno y en verano. El sol es un potente envejecedor y aunque necesitamos la vitamina D que su presencia estimula, su acción directa sin protección es totalmente perniciosa, dando lugar a la aparición de manchas.

-Hacer ejercicio de manera regular de mayor o menor  intensidad, pero que nos haga sudar de manera que se favorezcan la circulación sanguínea, la oxigenación y la correcta transpiración con la que eliminamos toxinas, todos ellos factores indispensables para recuperar colágeno que el sol va destruyendo.

-Beber al menos litro y medio de agua diario, una correcta hidratación  mantiene la piel en condiciones óptimas, no olvidemos que este órgano es un 90% agua.

-Utilizar una buena crema hidratante por la mañana y una crema nutritiva por la noche, cuando el cuerpo trabaja para regenerarse.

-NO FUMAR. No hay mayor enemigo de la piel como el humo del tabaco y los ambientes viciados. Dejan depósitos contaminantes en la piel agrediéndola, dañan los pulmones y dificultan la correcta absorción del oxígeno.

-Reducir el estrés. Fácil de decir pero difícil de conseguir. El estrés acelera el envejecimiento de todo el cuerpo, no solo del colágeno. Pero en este caso lo destruye sin piedad y facilita el camino para las arrugas de expresión.

Qué hacer cuando ya han aparecido

1.- Tratamientos con láser. El láser con luz pulsada es el tratamiento más efectivo para eliminar las manchas. Dependiendo de qué tipo de lesión sea, la zona a tratar y la gravedad de la mancha, el médico especialista calibrará el láser médico para resolver la actuación con efectividad. Teniendo en cuenta que la zona de tratamiento suele ser la cara en mayor medida, es INDISPENSABLE ponerse en manos de un profesional y en una clínica médico-estética reconocida y valorada.

2.- Peeling facial. Es un procedimiento por el que se aplica un producto químico que elimina las capas más superficiales de la piel para renovarlas. El tejido nuevo saldrá renovado y libre manchas e  impurezas.

3.- Cremas despigmentantes. Cuando la mancha es reciente y no es muy profunda, las cremas despigmentantes pueden funcionar con bastante efectividad. Eliminan el color de la macha poco a poco. Requiere constancia y utilizar simultáneamente protección solar.