Tan importante como proteger la piel en verano es mimar y cuidar la piel en invierno. Si durante los meses estivales la mayor precaución es protegerla de las radiaciones solares, en invierno el frío se convierte en un potente enemigo al que se unen las calificaciones, la humedad y el estrés. Uno de nuestros remedios preferidos ante estas tres últimas circunstancias es la actividad al aire libre. Nuestro cuerpo va a agradecer incondicionalmente que realicemos una actividad deportiva durante el invierno, sea la que sea. Sudaremos, liberaremos toxinas, oxigenaremos el torrente sanguíneo y reforzaremos el sistema inmunológico, pero al igual que en verano, la piel es nuestro escudo frente a la intemperie y debemos protegerla de manera diferente a los cuidados que hemos dado durante los meses de calor.

No hay duda de que el ejercicio practicado con regularidad va a fortalecer la musculatura y dará firmeza a la piel, evitando que ésta se vuelva flácida y salgan arrugas, además mantenemos en constante renovación la elastina y el colágeno que la componen. Esta tonificación unida a los beneficios de la oxigenación y sudoración nos va a reportar una piel sana, pero ¿cómo mantener joven durante más tiempo nuestra piel también en invierno?.

Cuidar la piel en invierno

Consejos para hidratar y cuidar la piel en invierno

La correcta hidratación va a ser la clave de cualquier cuidado posterior que realicemos. Beber al menos litro y medio de agua no sólo es conveniente para que los órganos internos y el cerebro funcionen, sino también para que la piel luzca un aspecto saludable. Sin una buena ingesta de líquidos ya podemos utilizar la más cara y estupenda de las cremas que no nos va a servir para nada. En los meses de frío si a las bajas temperaturas y la contaminación exterior le añadimos la exposición a la calefacción, el riesgo de deshidratación se multiplica. Acostúmbrate a beber ocho vasos de agua diarios, el primero al levantarte de la cama y el último antes de acostarte, es una rutina que puede costar adquirir pero que luego es fácil de seguir.

Protección solar es otro de los ejes del cuidado de la piel. Si sales a correr o a caminar aplícate protección en la cara y las manos con el factor adecuado a tu piel, pero si tu opción son los deportes de nieve opta por fotoprotector de pantalla total y especial para estas actividades. En la montaña la altura y la nieve es una combinación muy agresiva con la piel. No olvides aplicártelo cada dos horas tanto para disfrutar del deporte como para pasear por la zona. También es importante utilizar un labial con protección especial con base oleosa, tipo vaselina, que evite la sequedad y las quemaduras en los labios, y no está de más recordar la obligación de llevar gafas adecuadas que nos protejan del reflejo del sol en la nieve.

Utiliza ropa correcta, si corres o caminas utiliza ropa interior de algodón dentro de las camisetas deportivas tanto si eres hombre como mujer. Las prendas técnicas, aunque son cómodas y transpiran, combinadas con el sudor suelen causar roces que acaban con erosiones en la piel muy molestas, el algodón y las fibras naturales actúan de barrera. Utiliza guantes para mantener la temperatura de las manos, los cambios bruscos provocan que se agriete la piel y se reseque.

Para las opciones de alta montaña, la ropa juega un papel significativo no sólo como aislante de fríos extremos sino como contenedor del calor corporal y protección contra los vaivenes de temperaturas de mucho frio a mucho calor. Opta por pocas capas pero de tejidos aislantes adecuados.

En lo que cosmética se refiere ten siempre a mano una buena hidratante de rostro tanto para la mañana como para la noche, aplícate una hidratante corporal tras la ducha y utiliza cremas con glicerina a diario para las manos. Tampoco olvides limpiar la cara a diario aunque no te hayas maquillado, ayuda a la regeneración celular y por la noche aporta un plus de relajación que nunca viene mal.

En conclusión, ejercicio para tonificar, agua para hidratar y protección solar para hacer frente a las inclemencias del tiempo son la fórmula mágica para mantener tu piel renovada un invierno más.