¿La ropa ajustada fomenta la aparición de varices? ¿Aumenta el riesgo de celulitis?. Los profesionales médicos no se aventuran a declarar perniciosa la ropa ceñida pero sí aseguran con rotundidad que tampoco es beneficiosa. El uso continuado de ropa muy ajustada comprime músculos y órganos dificultando su normal funcionamiento y eso a la larga puede derivar en pequeñas molestias musculares, pero sobre todo va a facilitar la aparición de celulitis y empeorar notablemente la situación en el caso de las varices.

La razón hay que buscarla en el intrincado sistema circulatorio que alimenta y oxigena nuestro cuerpo. Éste lo conforman el corazón, que se encarga de bombear la sangre, las arterias, responsables del alimentar tejidos y órganos, y las venas, cuya misión es recoger los desechos. El caso es que las paredes que conforman las venas tienen una estructura menos elástica que las arterias, lo que las hace mucho más sensibles a cualquier incidencia que altere el recorrido sanguíneo.

Es especialmente importante en las piernas, donde el retorno venoso tiene que hacer frente a la gravedad y no estancarse, de modo que si existe una compresión que dificulta aún más el regreso de la sangre al corazón las válvulas de los vasos sanguíneos dejan de funcionar correctamente, originando que las paredes de las venas se debiliten dando paso a las temidas varices. No nos olvidemos que éstas afloran en el momento en el que se produce un reflujo de sangre que incrementa la presión sobre las venas provocando que se hinchen.

En este sentido, las prendas ajustadas de tejido no elástico dificultan y mucho la correcta circulación sanguínea hasta el punto de causar trombos, como advierte la Sociedad Española de Cardiología. Pero aunque esos casos son extremos, las fajas y los pantalones ajustados sí pueden estar detrás de la aparición de las varices y del agravamiento de la celulitis. Lo cierto es que las consecuencias van más allá del mero problema estético.

La ropa ajustada no es aconsejable para la salud

La ropa ajustada y desaconsejada para nuestra salud

Los especialistas hacen especial mención en las fajas, cuyo uso cotidiano desaconsejan totalmente y más aún después de un parto. Las fajas atrofian el conjunto de músculos del abdomen provocando su distensión; en el caso de un postparto cuando los músculos no han vuelto a su posición original y la piel aún sigue dilatada, la faja se convierte en un enemigo que impide trabajar la musculatura para que regrese a donde una vez estuvo, permita a la piel acoplarse a su tamaño normal y al suelo pélvico recuperarse.

Pero el daño no se queda ahí porque los pantalones y faldas estrechos son responsables de buena parte de los problemas de espalda de las mujeres. La ropa ceñida restringe los movimientos obligando a sobrecargar las vértebras y los músculos lumbares para realizar tareas que de otra manera no exigirían esfuerzo. Con las caderas comprimidas la columna realiza movimientos forzados que acaban provocando dolor al final de día.

Por lo tanto, podemos afirmar que la ropa ajustada no debe utilizarse de manera continuada, más aún si tienes arañas vasculares que advierten del riesgo de aparición de varices. Hay que tener especial cuidado con las fajas, mejor aparcarlas. También hay que tener ojo con los calcetines, medias y pantys y fijarse en la marca que dejan sobre la piel durante su uso. Deséchalos si son molestos o aprietan.

Es conveniente utilizar ropa interior de la talla adecuada, sobre todo el sujetador, porque además de resultar muy incómodo, si bloquea el sistema venoso y linfático de las mamas es fácil que aparezcan edemas.

Opta por la ropa holgada y cómoda, aunque no hace falta que vayas por la vida en chándal. Afortunadamente esta temporada son tendencia los volúmenes y las prendas con forma en las que no es necesario embutirse para lucirlas. Apuesta por los masajes en las piernas para reactivar la circulación y por la actividad física para tonificar los músculos y deja en el fondo del armario, pero muy en el fondo, las incomodas fajas.