El deporte como transición al verano.  El cuerpo nos va pidiendo sacudirnos los lastres invernales y aprovechar que los días son más largos y cálidos para movernos y aumentar nuestra actividad diaria.

Una buena manera de rentabilizar este impulso es sacar la práctica deportiva de la sala del gimnasio, calzarse las zapatillas e invadir la calle de las múltiples formas y maneras que hay de hacer deporte al aire libre.
Correr, andar, pedalear, las opciones de movimiento son tan variadas como nos permita nuestro estado de forma y la disponibilidad de tiempo. Vamos a repasar algunas de las más comunes y fáciles de poner en práctica sea cual sea nuestra edad y nuestra condición física.

deporte al aire libre, running

La gran ventaja del running es que tú eliges cuando, dónde, cuánto tiempo y qué distancia.

Running, el deporte al alcance de todas

Running, o lo que toda la vida hemos llamado correr. La gran ventaja de esta práctica deportiva es que tú eliges cuando, dónde, cuánto tiempo y qué distancia. No hace falta equipación especial, aunque es aconsejable utilizar unas zapatillas que se adapten a nuestra pisada y no lastimen las rodillas con pasos o zancadas inadecuadas.
Es importante que el ritmo de la carrera sea regular durante todo el trayecto. No hace falta batir marcas: un ritmo lento al principio y unas distancias cortas (1.5Km -2 Km) no nos va a frustrar de inmediato y va a facilitar que vayamos ampliando el tiempo y el espacio de la carrera. Diséñate tu propio circuito urbano por zonas poco transitadas y abiertas, busca la música adecuada para marcarte el ritmo de la carrera y adelante.
Inscribirse en cualquiera de las carreras populares que se convocan casi todos los fines de semana es una buena opción para practicar esta actividad con amigos, en familia o en solitario.

ciclismo como actividad deportiva completa

Pedalear durante cerca de una hora es una opción de ejercicio muy completa.

Ciclismo, como deporte completo

Coger la bici y pedalear durante cerca de una hora es otra opción para hacer un ejercicio completo. Trabajamos el corazón y activamos todos los músculos del cuerpo. En casi todas las capitales hay hoy en día circuitos de carriles bici adecuados para transitar sin peligro, y si a esto le unes la oferta de préstamos de bicicletas urbanas, ya no hay excusa para no salir y pedalear.

Precauciones: presta atención al resto de viandantes, procura no invadir las aceras y zonas peatonales, no lleves auriculares con música porque te distraerán de los riesgos del entorno y vístete con ropa cómoda.

Deporte de trabajo para el aparato circulatorio

Entrenamiento empleado por los esquiadores simulando el trayecto sin esquís pero con bastones.

Marcha nórdica, deporte que mejora la circulación

Ejercicio cardiosaludable y completo, sencillo pero intenso.

Consiste en caminar a ritmo de marcha (un poco más fuerte que el andar normal) con ayuda de dos bastones similares a los empleados en el esquí de fondo. De hecho, este deporte tiene sus orígenes en el entrenamiento que durante el verano empleaban los esquiadores y que simulaban el trayecto sin esquís pero con bastones.

Además de mover las piernas, ponemos en marcha todo el tren superior al coordinar los pasos con el ritmo de los brazos que, gracias al uso de los bastones, deben despegarse del cuerpo en un ángulo de 60º. La coordinación de brazos y piernas facilita la circulación y mejora el equilibrio, además de reducir la tensión en las articulaciones.

Andar por el monte, pasear, hacer ejercicio en grupo, es una manera ideal de mantener la forma.

En equipo, deporte y diversión

Practicar deportes de equipo al aire libre es otro de los pequeños placeres que nos da el buen tiempo. Las pachangas de futbol o de baloncesto, en canchas de parques y jardines, se multiplican los fines de semana. No obstante, hay que tener una serie de precauciones para evitar desastres musculoesqueléticos propios de quien no está acostumbrado al deporte de intensidad.
1.- Calienta los músculos de las piernas y los brazos antes de comenzar. Cuando se practica deporte en grupo, el ritmo lo impone el equipo, no controlamos la energía o la fuerza empleada, y se tiende a sobreactuar, lo que da pie a tirones, torceduras o caídas de imprevisibles consecuencias.
2.- Elige un terreno firme y regular de manera que los accidentes no revistan gravedad.
3.- Respeta tu capacidad física, no fuerces la máquina por no quedarte atrás. No todos tenemos la misma condición física y facilidad para la práctica deportiva.
4.- Hidrátate. Beber agua constantemente para equilibrar la pérdida de líquidos por el sudor es imprescindible para evitar la deshidratación.
5.- Utiliza un calzado adecuado. No pocas lesiones graves en tobillo y rodilla tienen su origen en el uso de un calzado inadecuado que no sujeta el pie convenientemente.
Buen tiempo, ganas de salir al aire libre y actividad física es la fórmula infalible para sacudirse el invierno y preparar cuerpo y mente para la época estival.