Antes de invertir en un sistema de depilación laser casero hay que tener claro hasta qué punto son efectivos y seguros. Los resultados no van a ser los mismos que en un centro médico estético profesional.

La depilación laser actúa directamente sobre la melanina, que es la responsable del color del pelo. La luz emitida es de tal intensidad que facilita la entrada de calor hasta las células madre del folículo piloso quemándolo pero sin causar daño en la piel. Esta operación entraña un riesgo si las manos que lo realizan no son expertas y la tecnología empleada no es la debida.

Luz de muy baja intensidad

Los aparatos de depilación domésticos están diseñados para ser utilizados con seguridad por cualquier persona no profesional, y por ello el disparo de luz pulsada que emiten es de muy baja intensidad. Tan baja que no alcanza el pico de alta energía necesaria para llegar al bulbo piloso y afectarlo. Así, la prioridad es evitar las quemaduras accidentales, frente a la efectividad de la depilación, por lo que solo se conseguirá debilitar el vello, pero no siempre eliminarlo.

Otro dato a tener en cuenta es que la superficie de piel que pueden tratar estos aparatos en cada disparo no suele exceder de un centímetro cuadrado, mientras que un láser profesional cubre ocho veces esa superficie. Además, el tiempo de recarga después de cada disparo es mayor, oscilando entre uno y 3,5 segundos. De esta manera, lo que en un centro médico estético puede realizarse en media hora, en casa llevaría mucho más tiempo.

Para retoques

No obstante, pueden tener su utilidad para algunas tareas, como los retoques: en caso de que algunos vellos molestos reaparezcan de manera aislada, o para tratar zonas pequeñas, como los dedos de los pies, la barbilla o la extensión del bikini al ombligo. Son lugares donde la cantidad de vello es escasa pero en los que resulta muy antiestética.

¿Es una buena inversión? Un buen aparato de una marca comercial reconocida puede costar desde los 300 euros hasta más de 500. En un centro médico estético, con láser profesional, el coste deriva del número de sesiones que cada persona va a necesitar y asegura una mayor eficacia y durabilidad.