Disfrutar de una piel depilada reluciente y hermosa requiere de cuidados para estar esplendida. Dependiendo de cuando hayamos tenido nuestra última sesión de depilación láser, deberemos aguardar el periodo de tiempo que nos indique nuestro médico estético antes de exponerla al sol. No hay que olvidar que, aunque inapreciable, la depilación láser produce una pequeña lesión al quemar la raíz de vello. Aunque la única consecuencia estética es la caída de pelo tratado, sí hay un aumento de la sensibilidad cutánea.

En definitiva, es mejor dejar pasar los días que nos señalen antes de tomar el sol. Pero ésta no es la única precaución a tener en cuenta para cuidar una piel depilada, a continuación te detallamos algunas más:

La protección solar no es sólo para la playa. El factor de protección va a depender de nuestro fototipo de piel y su capacidad de reacción ante la exposición solar. Este fototipo va a definir la capacidad de la piel para el bronceado. Si bien en un principio todas las pieles deber comenzar la exposición al sol con un factor de protección total o muy alto, algunas pieles, de fototipo alto en la escala Fitzpatrick (del I al VI, de muy claras a oscuras), pueden permitirse bajar a factores de protección a medida que se van bronceando.

Es muy importante no olvidar que el factor (50, 30, 20….) indica los minutos que la piel está protegida, de manera que hay que untarse de nuevo una vez pasado el tiempo. Evita las horas centrales del día cuando el sol está más alto y es más agresivo.

La hidratación de la piel depilada comienza desde el interior. La importancia de beber agua en verano es mayor que durante los meses invernales. La sudoración hace que eliminemos con mayor rapidez el agua de nuestra piel, por lo que es preciso reponer líquidos en menores intervalos de tiempo. De litro y media a dos litros de agua diarios es una buena medida.

Utilizar cremas corporales más nutritivas que en invierno. Aquellas que llevan manteca de karité son una muy buena opción porque hidratan en profundidad; también son muy apreciadas las que contienen aloe vera por sus propiedades calmantes.

Dúchate con agua templada y huye de los baños prolongados. Sécate con pequeños golpecitos de toalla, no frotando la piel, sólo conseguirás irritarla aún más. Ojo con el cloro de las piscinas, pasa por la ducha antes y después del baño.

Comer y dormir adecuadamente

Exfoliación piel depiladaExfolia el cuerpo una vez por semana. Este sencillo tratamiento es recomendable todo el año para eliminar las células muertas que ahogan la piel, pero en verano y depilada es aún más importante. Para ello puedes utilizar cualquier crema exfoliante o simplemente una esponja indicada para ello.

El bronceado ayuda a prescindir del maquillaje, aprovéchalo. No te maquilles en época sobre todo si has pasado por un tratamiento laser, podría irritar la piel. Si no te queda más remedio, puedes echar mano de los maquillajes minerales, son más naturales.

La ropa a utilizar también es importante para no rozar la piel depilada. Desecha la ropa ceñida en las zonas depiladas y opta por prendas holgadas, de tejidos naturales y fresquitos.

Duerme ocho horas. Las células se producen y recuperan su fuerza cuando se duerme, ayudando a mantener una piel en buen estado.

Cuidado con las infecciones. Si sufres una raspadura o una quemadura, limpia inmediatamente la lesión y aplica crema antibiótica. No te toques los granos que puedan aparecer ni intentes reventarlos, podrían infectarse y dejar cicatrices.

Somos los que comemos y seremos lo que comimos. La piel va a reflejar una alimentación saludable, así que aprovecha que ésta la mejor temporada de frutas y verduras y llena tu nevera de colores. Zanahorias, tomates, espinacas, espárragos, pepinos …Los ingredientes para hacernos ensaladas y batidos verdes son casi infinitos. Todos ellos son elementos con un alto contenido en antioxidantes y vitaminas A, C y E. Sus propiedades anticicatrizantes van a ayudar a nuestra piel a regenerarse y lucir inmaculada.

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