Las manos. Esa parte del cuerpo que toca, que mima, que acaricia, que nos gusta tener siempre en perfecto estado. Son las manos las que  nos definen, con ellas hablamos, nos expresamos y nos queremos. Las manos hablan por nosotras, son la parte ejecutora de nuestro cuerpo y no las cuidamos siempre tanto como debiéramos.

Cada palma y sus cinco dedos nos retratan. Si las hemos hecho trabajar, nuestra edad, el sol que hemos tomado, … son un buen espejo de lo vivido. Rejuvenecer las manos, o al menos mejorar su aspecto, pasa por unos cuidados básicos y algún tratamiento de choque para así recuperar un aspecto más atractivo.

Las manos tienen dos partes bien diferenciadas, la palma y el dorso. La primera de ellas tiene una estructura densa y resistente pero es la parte con la que más trabajamos. No suele sufrir la acción directa de sol y sí aquella que es  consecuencia del contacto. Cada superficie que tocamos o cada herramienta que cogemos exponen la palma de la mano a bacterias o elementos químicos más o menos agresivos.

El dorso de la mano por otro lado, es la zona más expuesta y la que más mostramos. Tiene una piel muy fina casi carente de glándulas sebáceas y es muy propensa a la deshidratación. El paso de los años la va debilitando y estrechándola, los tejidos se relajan dejando su superficie extremadamente frágil y facilitando la aparición de manchas.  Precisamente por ser la parte más visible es la que más atención necesita.

¿Cómo podemos cuidarlas?

A continuación te damos 10 consejos básicos de cómo tratar tus manos

1.- Protégelas del sol. El principal elemento deshidratador de la piel es el sol, además su sobreexposición constante es la principal causa de su deterioro.  Aplícate en las manos el mismo protector solar que le das a la piel del rostro en verano y en invierno.

2.- Utiliza guantes de látex, de nitrilo o de silicona cada vez que realices una tarea doméstica. Es una auténtica barbaridad acercarse a la lejía o al amoniaco sin protección. De la misma manera, los detergentes de lavavajillas llevan componentes químicos muy corrosivos, proteger las manos es indispensable. Utiliza un par de la talla adecuada y que sean cómodos.

3.- No sometas las manos al agua muy caliente, sólo lograrás que se inflamen y a la larga los dedos se deforman.

4.- Utiliza un jabón adecuado para lavarte las manos, a poder ser neutro y sécalas bien con la toalla. Una vez a la semana lávalas con un producto exfoliante para eliminar las células muertas.

5.- Ten a mano una crema hidratante para manos y aplícatela cada vez que las notes resecas o tirantes por la piel del dorso.  No importa las veces, sobre todo si es después de realizar una tarea bajo el agua.

6.- Si la piel de tus manos es especialmente seca necesitas un tratamiento hidratante intensivo a base de aceite de almendras o vaselina. Aplícatelo por la noche y duerme con guantes de algodón. Al día siguiente lo notarás.

7.- Hazte una manicura periódica. Cuidar las uñas y las cutículas se recompensa con la imagen de unas manos sanas y bonitas. Unas uñas bien recortadas y unas cutículas hidratadas hablan por sí solas.

8.- Tan importante como protegerlas del sol es abrigarlas frente al frío. Utiliza guantes en invierno para evitar que se agrieten.

9.- Atención a cualquier señal de cambio de color o que se pelen por la palma. Son signos de que algo no funciona correctamente en el organismo y debes visitar al médico.

10.- Si ya han aparecido manchas en tus manos no dudes en acudir a un médico estético. Los láseres actuales son capaces de actuar con garantías de mejora clara.

Ethia cuenta entre sus tratamientos con el láser ICON, especialmente indicado para este tipo de lesiones. Actúa eliminado las manchas en la capa donde se encuentran y estimula la producción de colágeno. Imprescindible para renovar la piel y conseguir el rejuvenecimiento del dorso de la mano.

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