Una de las zonas que exige ejercicios precisos para evitar el envejecimiento y descolgamiento muscular son los brazos. Ni la bici, ni las carreras, ni las caminatas nos van a salvar de la distensión de los bíceps y tríceps de los brazos. Estos músculos no entran en movimiento con la actividad diaria, ni con los deportes antes mencionados, por ese motivo vamos a necesitar de un esfuerzo añadido para mantenerlos tonificados y eludir las “alas de murciélago” de nuestros brazos firmes.

Por otra parte, los brazos son una parte del cuerpo muy agradecida, los efectos del ejercicio se hacen notar a los pocos días de realizarlo, de manera que no hay excusas.

 

Ejercicios con pesas o mancuernas para unos brazos firmes

.- De pie con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo y una pesa de medio kilo en cada mano,  doblar el brazo derecho hacia arriba  casi hasta tocar el hombro pero sin despegar el antebrazo del cuerpo. Realizar este movimiento en tres series de 15 movimientos alternativos con cada brazo.

.- Con los brazos en cruz y una pesa de medio kilo en cada mano, doblar el brazo hacia el hombro manteniendo en antebrazo elevado en perpendicular al cuerpo. Repetir este movimiento en tres series de 15 alternativamente con cada brazo.

.- Estira los brazos por encima de la cabeza. Hacer descender cada brazo alternativamente por detrás de la cabeza como si quisiéramos tocar la espalda. Hay que tratar de mantener la verticalidad del antebrazo de manera que al ascender y descender la pesa, todo el esfuerzo se realice con el tríceps. Este ejercicio es de los más sencillos y efectivos para mantener los músculos del antebrazo perfectamente torneados.

.- De pié, separa las piernas hasta el ancho de los hombros y con una pesa en cada mano y los brazos extendidos a lo largo del cuerpo, con las palmas mirando hacia arriba lleva las pesas hasta quedar en paralelo a los hombros y bajá los brazos a la postura inicial. Sincroniza el ejercicio con la respiración, inhalar al subir y exhalar al bajar.

 

Trabajar los brazos desde el suelo

.-Sentada en el suelo, coloca una silla a tu espalda  y apoya las manos en el asiento. Con este punto de apoyo y con las fuerza de los brazos trata de elevar el cuerpo. No es difícil pero sí necesita algo de práctica, cuanto más consigas elevar el tronco, mayor tensión realizas con los brazos de manera que consigues una mayor efectividad.

.-Flexiones. Tumbada boca abajo eleva el tronco con la fuerza de los brazos. Este ejercicio, que sirve también para fortalecer abdominales y glúteos, puede realizarse manteniendo las rodillas en el suelo, sin embargo, a medida que consigas fortalecer los brazos, es recomendable mantener la elevación del cuerpo desde los hombros hasta las puntas de los pies.

.-Una variación del anterior, pero más efectiva para el propósito que nos ocupa son las flexiones con manos en triángulo. Es decir, las flexiones en las que apoyamos las manos en el suelo formando esta figura geométrica juntando ambos pulgares y los índices. No es sencillo pero es muy completo porque, además de los brazos también trabajas los abdominales.

Como ya hemos dicho en otra ocasiones, no es necesario hacer todos los ejercicios sugeridos, basta que escojas aquellos con los que más cómoda te sientas y que al realizarlos notes que los brazos soportan la tensión del esfuerzo. Lo más importante es ser constante y hacerlos un poco cada día o días alternos y en un plazo medio de tiempo notarás cómo los brazos toma una forma torneada y más musculada.

 

 

Y además los brazos agradecerán…

Estos ejercicios deben combinarse con estímulos para reafirmar la piel de los brazos. Las duchas de agua fría y los masajes con cremas reafirmantes contribuyen a mantener la firmeza y elasticidad de la piel. El objetivo es intensificar la circulación y oxigenación de la zona para restaurar la renovación celular de la piel y no permitir que la celulitis se instale.

Exfoliar una vez por semana y estimular la zona con un pequeño masaje con la crema hidratante habitual es suficiente para mover la grasa que se acumula bajo los brazos y facilitar su eliminación.

Tonificar los brazos y mantenerlos bonitos es sencillo, solo requiere constancia y un poquito de esfuerzo. ¡Arrancando 2018 con ganas!