Que el paso del tiempo deja huella es una realidad que vamos aceptando a  medida que cumplimos años. La experiencia y la sabiduría adquirida es sin duda un plus, pero las arruguitas y manchas que van apareciendo en el rostro son otro tema. Borrar arrugas es una tentación y un hecho que ahora podemos permitirnos sin intervenciones agresivas y sin deformar la belleza natural de cada rostro.

Gracias a los tratamientos a base de ácido hialuronico, BotoxRadiesse o los hilos tensores PDO, y sobre todo, a las manos expertas de un buen profesional médico estético, el rellenado de las arrugas, líneas de expresión o las pérdidas de volumen pueden corregirse para devolver a la cara un aspecto descansado y fresco. Pero como en todo cada paciente es un mundo y las necesidades y exigencias de los rostros varían con cada etapa vital o con las condiciones de vida.

Rejuvenecimiento facial Bilbao, Santander, Valladolid

Las pequeñas arruguitas o líneas de expresión comienzan a aparecer alrededor de los treinta años, cuando la acción del sol, la alimentación desequilibrada o el tabaco dejan de ser inofensivos y siembran  rastros en forma de manchas o líneas marcadas en el entrecejo y en los ojos. Es verdad que la genética también tiene mucho que decir en el proceso de envejecimiento y es posible que favorezca también la aparición de estas primeras arrugas. Los especialistas médicos aconsejan actuar sobre estas huellas antes de que sean más pronunciadas porque en estos momentos el óvalo facial mantiene aún su volumen y los resultados conseguidos con productos como el Botox son muy satisfactorios.

La siguiente década, con los cuarenta ya cumplidos, comienza a notarse la pérdida de volumen facial y el desarrollo de las arrugas que no pertenecen a las líneas de expresión. Para enfrentase a ello tenemos las microinyecciones de ácido hialurónico no reticulado, vitaminas y oligoelementos o aminoácidos esenciales que mejoran el metabolismo cutáneo. Una sustancia biocompatible desarrollada exclusivamente para corregir arrugas o surcos faciales y para dar volumen a determinadas zonas de la cara. El objetivo es embellecer, pero obteniendo siempre un aspecto natural.

Traspasada la barrera de los 50-55 cuando, y como consecuencia de la menopausia, se producen cambios hormonales que influyen directamente en la piel de la cara. La pérdida de elasticidad y deshidratación es frecuente, al tiempo que se reduce el número de células que componen la dermis y la epidermis y por ende, disminuye el espesor de la piel. Es en este momento cuando el envejecimiento se acelera  y cuando los tratamientos de belleza son más agradecidos. Los tratamiento de rellenado de arrugas a esta edad van un poco más allá y estimula  la corrección de los volúmenes de la cara manteniendo el equilibrio de las facciones. Además de borrar arrugas y surcos de la frente o alrededor de la boca, se hidrata el tejido cutáneo amortiguando las señales del envejecimiento.

Los profesionales de la medicina estética recomiendan actuar sobre las arrugas, en los primeros signos de aparición. Ya que una piel tratada es mucho más fácil de mantener en el estado deseado durante más tiempo. Aunque la tecnología cosmética  está dirigida directamente a estimular la formación de colágeno en nuestra piel, no debemos descuidar la alimentación, el ejercicio y la ingesta de líquidos. No solo sería un error si no que además, perjudicaría el resultado del tratamiento de belleza. Recuerda apoyarte en aquellos alimentos que favorezcan la producción de colágeno y los que tienen una buena carga de antioxidantes, como los frutos rojos y las nueces. Utiliza una crema con protección solar durante todo año, bebe litro y medio de agua para mantener la hidratación y abandona drásticamente el tabaco, aliado principal del envejecimiento y gran potenciador de arrugas y manchas.