La blefaroplastia sin cirugía: el tratamiento para rejuvenecer los párpados

Párpado superior e inferior sin cirugía

¿Quieres rejuvenecer tu mirada, eliminar esas bolsas bajo los ojos? ¿Te gustaría deshacerte del aspecto triste y cansado de tus ojos sin pasar por quirófano?

Puedes eliminar de forma rápida y segura las ojeras, las bolsas y los párpados caídos.

Gracias a esta tecnología podemos afirmar que tu mirada rejuvenecerá diez años.

La blefaroplastia no ablativa es la solución para párpados caídos sin cirugía que rejuvenece la mirada gracias a una nueva técnica dermatológica. Se trata de un sistema PLEXR de sublimación de los tejidos tratados sin causar daño al tejido circundante, como el párpado superior. Esta técnica permite así tratar zonas ultrasensibles sin causar cicatrices ni manchas.

El efecto es, en muchos casos, superior al obtenido con la cirugía, y además es más seguro, rápido y económico.

Aparatología

El innovador Plexr es alta tecnología para dermatología que permite resultados que antes solo eran posibles con cirugía.

El sistema Plexr está indicado para blefaroplastia no quirúrgica; lifting epidérmico de cara y cuerpo; eliminación de lesiones verrugosas (fibromas, nevus, verrugas y queloides); remodelación de tatuajes, etc.

Preguntas frecuentes sobre el tratamiento para rejuvenecer los párpados

¿Quién hace el tratamiento?

La blefaroplastia no ablativa es una técnica muy personalizada que es realizada siempre por un médico, que es quien va diseñando la retracción palpebral (los pliegues del párpado) a medida que va avanzando el tratamiento.

¿Cuántas sesiones son necesarias?

Es un tratamiento progresivo, y depende de los resultados deseados, pueden realizarse en una única sesión o ser necesarias varias sesiones espaciadas un mes hasta conseguir un resultado óptimo.

¿Tiene efectos secundarios?

Es un procedimiento rápido y seguro. Aparece un edema o inflamación transitorio (de 3 a 5 días máximo), y también algunas pequeñas costritas de medio milímetro que desaparecen en una semana. No produce daño térmico a la piel ni deja cicatrices ni manchas, siempre y cuando realices los cuidados posteriores de protección solar que te indicará el médico.

¿Puedo hacer vida normal?

Sí, como no necesitas cirugía ni anestesia, puedes hacer vida normal desde el primer momento.