En pleno siglo XXI, las mujeres alcanzamos la madurez en mejores condiciones que nuestras abuelas e incluso que nuestras madres. Los hábitos de alimentación y de higiene han tenido mucho que ver en ello. Pero todo es mejorable, y cuidarse incluyendo pequeñas rutinas de belleza, dieta y deporte, permite hacer el tránsito desde los 20 a los 40 en mejores condiciones físicas y mentales.

Rutinas de belleza

Belleza: cuidarse a los 20 para llegar mejor a los 40

Belleza

Límpiate la cara cuando te levantes  y desmaquíllate todas las noches. Nunca te acuestes con restos de pintura, la piel necesita regenerarse y oxigenarse con el descanso nocturno y el maquillaje lo impide. Incluso si no te has maquillado es recomendable limpiarse la cara y utilizar  crema hidratante.

Utiliza protección solar todas las mañanas. Las manchas en la piel en las edades maduras son lesiones solares que se produjeron a edades tempranas.

No fumes. El principal enemigo de la piel, junto con el sol, es el tabaco. El humo es tóxico y vuelve la tez opaca y reseca, por no hablar de la multitud de toxinas que deposita en ella.

Bebe agua. Una piel bien hidratada desde el interior será más firme.

Un buen peeling de vez en cuando y las limpiezas de cara profesionales ayudan a mantener la firmeza y la belleza de la piel.

Durante el embarazo utiliza cremas especiales para evitar las estrías. Estas lesiones cutáneas lineales se producen cuando las fibras de colágeno y elastina se rompen debido al estiramiento de la piel y también a factores endocrinos. Pueden aparecer a cualquier edad por motivos hormonales o por alteraciones de peso, pero sobre todo lo hacen durante el embarazo.

Si a los cuarenta y tantos comienzan a aparecer las primeras arrugas, no dudes en ponerte en manos de un médico estético para ayudar a conservar tu belleza. Los pequeños tratamientos a la primera señal de envejecimiento hacen inapreciable cualquier retoque y evita intervenciones más agresivas y notables.

Cuida tu dentadura. Visita al dentista una vez al año y prolongarás la vida y belleza de tus dientes.

Rutinas alimentarias

La nutrición va a ser un hábito que bien interiorizado desde la adolescencia nos va a acompañar toda la vida y es el mejor regalo que podemos hacerle a nuestro cuerpo. Una dieta saludable evita el sobrepeso o la falta de kilos. No se trata de tener un cuerpo de modelo de revista, sino mantenernos dentro de la horquilla de peso recomendada para nuestra edad, altura y constitución.

Come cinco veces al día. Un desayuno completo con lácteos, fruta, cereales y proteínas; almuerza una pieza de fruta y al mediodía come verduras o legumbres y carne o pescado. Merienda algo y cena ligero. No abuses de los fritos, las pizzas o las hamburguesas industriales y deja la comida precocinada para cuando no quede más remedio. No se trata de huir de ciertos alimentos permanentemente, pero sí de reducir su uso al máximo.

No te obsesiones con las dietas. La peor agresión al cuerpo son los regímenes extremos y las modas.

Vigila tu báscula, pero tampoco te angusties porque creas que te sobran 5 kilos.

Llegar a un embarazo con un peso saludable facilitará la recuperación postparto y la pérdida de los kilos ganados en la gestación. Además, en caso de cesárea la grasa abdominal aumenta el riesgo de infecciones.

Prueba los batidos verdes, amarillos o rojos, una buena manera de ingerir frutas y verduras de una manera apetecible y fácil.

Rutinas físicas

Belleza: cuidarse a los 20 para llegar mejor a los 40Haz alguna actividad deportiva que implique esfuerzo y que motive al cuerpo. Los hábitos de ejercicio adquiridos en la juventud tienen su recompensa en la madurez, disfrutando de un cuerpo más elástico y ágil.

Caminar una hora a diario, nadar media hora o veinte minutos de carrera reportan un cuerpo más tonificado del cuerpo y previenen la descalcificación de los huesos y el agarrotamiento de las articulaciones.