El comienzo del curso marca el final de un glorioso verano que, además de buenos recuerdos, nos deja un bonito bronceado que lucir a nuestra vuelta a la rutina. Alargar el color saludable de nuestra piel es uno de los objetivos más perseguidos de septiembre junto con mantener el brío que nos han reportado estos días de descanso.

Tratar de mantener ese color favorecedor de manera saludable es fácil atendiendo a unos pocos consejos sencillos que van a reportar belleza y suavidad a nuestra piel y a nuestro cuerpo.

10 consejos para alargar tu bronceado

1.- Hidratación desde el interior.

La necesidad prioritaria de nuestro mayor órgano es la hidratación. Beber litro y medio de agua asegura que la pérdida continua de líquidos, sobre todo a través de la transpiración, sea repuesta de manera inmediata manteniendo su equilibrio. La tersura de la piel y su elasticidad dependen de ello.

 

2.- Hidratar por fuera.

Utiliza una crema hidratante después de la ducha que además de nutrir la piel, mantenga su suavidad. El after sun de toda la vida es muy apropiado para la piel bronceada, sobre todo si contiene aloe vera. Para la cara, elige una crema que contenga colágeno y repare el estrés sometido por el sol.

 

3.- Exfolia tu piel dos veces por semana.

Al contrario de la creencia más extendida, exfoliar la piel no perjudica el bronceado, eliminas las células muertas que oscurecen y opacan tu luz natural y mantiene uniforme el color. Existen geles de ducha que son exfoliantes y dan excelentes resultados. En el rostro utiliza uno apropiado para la piel más fina y delicada.

 

4.- Utiliza una mascarilla una vez por semana.

Utiliza una mascarilla después de la exfoliación para aquellas zonas más visibles, cara, manos, escote y cuello, son las zonas más expuestas y por tanto las que siguen requiriendo más atención.

 

5.- Alimenta tu bronceado.

La piel es muy receptiva a todo lo que comes y si le das productos con alto contenido en betacarotenos, vitamina C y vitamina E,  te recompensara con un bonito color. Zanahorias, tomates, pepinos y acelgas son algunas de las hortalizas más favorecedoras que además están en temporada. En el grupo de las frutas vas a encontrar los nutrientes que necesitas en el melón, la sandía o las moras.

6.- Zanahoria por dentro y por fuera.

Ya hemos comentado que la zanahoria es el gran aliado del bronceado si la consumes, además, si después de licuar las zanahorias aprovechas la pulpa como mascarilla facial y corporal, ayudas a mantener el tono del color de tu piel.

 

7.- Las infusiones de té.

Son muy buenas para el organismo, pero si te las aplicas en la cara también contribuirá a conservar tono dorado del verano.

 

8.- Las toallitas y lociones autobronceadoras son una de las mejores opciones para lucir el bronceado hasta noviembre.

Su principio activo es la dihidroxiacetona (DHA) que se extrae de la caña de azúcar. Es conveniente aplicársela  antes de exfoliarse y con la piel bien hidratada, el resultado ayuda a  mantener un color muy saludable. La principal precaución es extenderla de manera uniforme para evitar corros de color en la piel, por este mismo motivo es necesario realizar al menos una exfoliación de la piel a la semana dependiendo de las veces que te apliques la loción bronceadora.

 

9.- Acudir a una sesión semanal de rayos UVA.

Es también una opción segura que mantiene estimulada la producción de melanina de nuestro cuerpo. Si eres de las que ha preparado su piel para exponerla al sol con algunas sesiones de cabina ya sabes que precauciones debes tomar: hidratación, protección y atenerse al pie de la letra a las recomendaciones del profesional y nunca pasarse del tiempo establecido para ello.

10.- No te obsesiones con el color, no es sano.

Mantenerlo unas semanas mientras el otoño templa el tiempo está bien, pero intentar alargarlo hasta Navidad puede resultar hasta contraproducente. Ve sustituyendo el color del sol por los polvos sueltos de maquillaje y para cuando te quieras dar cuenta ya tendrás tu color natural, momento de pasar por un profesional médico-estético que repase las condiciones en las que ha quedado la piel y te recomiende algún tratamiento que repare el daño si lo hubiera.