¿Te vas de vacaciones? ¿Haces un punto y aparte en tu vida cotidiana? Sean los días que sean, hagas lo que hagas y vayas donde vayas, disfrutar de estos días diferentes es lo que nos van a ayudar a refrescar las ideas y reponer las ganas de hacer frente a otro septiembre más.

Las vacaciones son la parada obligatoria y el cambio de ritmo que necesitamos para ofrecer al cuerpo y a la mente el descanso que aporta alejarse de la monotonía diaria.

Sin embargo, a veces las altas expectativas que nos ponemos para ese tiempo de descanso, o errores involuntarios en la planificación, acaban por arruinar los pocos días de vacaciones largamente esperados.

Tómate las vacaciones como lo que son, un periodo para hacer algo diferente estés donde estés. Para que todo salga bien ten en cuenta lo siguiente:

Vacaciones viajando

1- Planifica con tiempo. Si vas a hacer un viaje revisa tu destino semanas antes. Busca los lugares que tu gustaría visitar, dónde comer y donde relajarse. Existen aplicaciones que te lo ponen muy fácil para no equivocarte o, por lo menos, errar poco. Prever con anticipación ayuda a no perder el tiempo buscando sobre el terreno y te garantiza ver cosas que no debes perderte. No obstante, las vacaciones no son una cuadrícula, dejar hueco para la espontaneidad es refrescante.

2- Cuando tu destino es un país exótico ten en cuenta las vacunas que necesitas, la loción repelente de insectos y la ropa adecuada. No es lo mismo visitar Escocia que la Selva Amazónica.

3- Infórmate de las costumbres y usos del lugar que visitas. La mejor manera de sacar partido a la experiencia es mimetizarse con las costumbres locales y no pretender imponer tus hábitos sobre las tradiciones autóctonas.

4- Ajústate a tu presupuesto. No hay tiempo de descanso que merezca una cuesta de enero a mitad de año. No importa el destino, sino cómo inviertas tu tiempo durante esos días.

Vacaciones con destino de playa

5- No olvides el protector solar y no pretendas coger todo el color moreno en el primer día, te quemarás y no disfrutaras durante unos días.

6- Sigue siempre las indicaciones de los socorristas y las banderas que señalizan el riesgo en la playa. El mar no es una piscina, tiene corrientes, mareas y vientos que influyen en tu posición en la playa y, aunque te creas a salvo con tus conocimientos de natación, nada es suficiente.

7- Escoge bien dónde comes. En verano proliferan los tenderetes de comida donde el riesgo de una intoxicación alimentaria es alto. Una gastroenteritis o una salmonelosis inoportuna te dejan sin vacaciones.

8- Aprovecha para realizar alguna actividad física a primera hora del día o al caer la tarde, aumentará la sensación de bienestar y de aprovechamiento del tiempo.

Vacaciones con destino de montaña

9-Te gusta la aventura y el senderismo. No cometas la imprudencia de ir por caminos no señalizados. Puede costarte muy caro. Cada año docenas de senderistas se pierden en bosques y montes por salirse de la ruta marcada. Lleva siempre el GPS conectado y una batería portátil para no quedarte a ciegas. En caso de extraviarte de manera involuntaria será más fácil localizarte.

10- Infórmate bien sobre la localidad que visitas. Planos, guías y puntos de información turística, son elementos obligatorios para no perderte nada fundamental.

El tiempo de descanso tiene que ser eso, descanso. No te pongas altos niveles de exigencia que añadan estrés innecesario. Adaptarse a las posibilidades de cada uno es fundamental para poder disfrutar del tiempo libre.

Recuerda que no importa dónde vayas, sino lo que hagas.

Compartir el tiempo con la familia, los amigos o con una buena colección de libros puede ser tan excitante como ir a Tombuctú si son cosas que no puedes disfrutar el resto del año.

Nos volvemos a encontrar en septiembre.